Poesia dentro cuatro paredes blancas

by Karmaleonika on lunes, 16 de mayo de 2011



Dentro y fuera del tacho de Basura (La Biblia Gestalt)

by Karmaleonika on viernes, 13 de agosto de 2010






Dentro y fuera del tarro de la basura
Coloco mi creación
Sea vivaz, sea rancia,
Tristeza o animación.
Alegrías y tristezas como las que tuve
Serán revisadas de nuevo
Sintiéndose cuerdo o siendo loco,
Engañado o rechazado.
Roña y caos, deténganse.
En vez de leve confusión
Formen una Gestalt significativa
Al final de mi larga vida.

Esta vez escribiré acerca de mí. O mejor: cada vez que alguien escribe, de algún modo, escribe de sí mismo. Desde luego que uno puede escribir acerca de las llamadas observaciones objetivas o acerca de conceptos y teorías, pero, de todas maneras, el observador es parte de esas mismas observaciones. Selecciona lo que está observando u obedece las exigencias del profesor, en cuyo caso el compromiso puede estar muy disimulado pero no ausente del todo. De nuevo me sorprendí a mí mismo. Pontificando. Siempre diciendo: "Mi opinión es que...".

Me llamo Friedrich Salomon Perls; en inglés: Frederick S. Perls. Por lo general me llaman Fritz o Fritz Perls, a veces Doctor Fritz (al escribir esto me siento un tanto liviano y oficioso), preguntándome también para quién estoy escribiendo esto y, sobre todo, cuán honesto seré. Oh, ya sé: no estoy llamado para escribir confesiones verdaderas, pero me gustaría ser honesto por mi propio bien. ¿Qué puedo perder?

Me estoy convirtiendo en una figura pública. De niño judío de clase media baja a sicoanalista mediocre, hasta el extremo de ser el presunto creador de un método "nuevo" de tratamiento y exponente de una filosofía que efectivamente podría hacer algo en beneficio de la humanidad. ¿Significa esto que soy un "hacedor de bien" o que quiero servir a la humanidad? El hecho de formular la pregunta muestra mis dudas.

Creo que lo que hago, lo hago mi propio bien, por mi interés en resolver problemas y, sobre todo, para satisfacer mi vanidad. Cuando mejor me siento es cuando soy prima donna y puedo farsantearme alardeando de mi destreza para colocarme rápidamente en relación con la esencia de la persona y su predicamento. Sin embargo, debe haber otra faceta en mí. Cada vez que ocurre algo verdadero, me siento muy conmovido, y toda vez que me comprometo profundamente en un encuentro con un paciente, me olvido completamente del auditorio y de su posible admiración y estoy todo ahí.

Puedo hacer eso. Me puedo "olvidar" completamente de mí mismo. Por ejemplo, en 1917 estábamos tendidos y atrincherados cerca de una estación de ferrocarril. Cuando la estación y dos trenes con municiones que estaban ahí fueron bombardeados, atendí a los heridos en medio de las explosiones sin temor ni pensamiento alguno en mi propio pellejo. Ya, lo hice de nuevo. Haciendo alarde. Farsanteándome. Tal vez lo exagero o lo invento. ¿Dónde están los límites de la vida de fantasía? Como dijera Nietzsche: "la Memoria y el Orgullo estaban luchando. La Memoria dijo: 'Fue así' y el Orgullo dijo: '¡No pudo haber sido!', y la Memoria se dio por vencida".

Me siento a la defensiva. El capitán de mi batallón era antisemita. Ya antes me había retenido la cruz de hierro, pero esa vez tuvo que hacer una recomendación y recibí mi cruz. ¿Qué estoy haciendo? ¿Comenzando un juego de autotortura? Farsanteándome de nuevo. ¡Observen lo escrupulosamente honesto que estoy tratando de ser!

En cierta oportunidad, Ernest Jones me calificó de exhibicionista. No maliciosamente. Era gentil y yo le agradaba. Verdad, yo tenía algunas tendencias exhibicionistas –incluso sexuales–, pero mis intereses voyeurísticos fueron siempre mucho mayores. Más aún, no creo que mi necesidad de farsantearme se explique fácilmente llamándola una perversión sexual. Estoy seguro que, a pesar de todo el alarde que hago de mí mismo, no me tengo en muy alta estima.

Mi segundo nombre es Salomón. El sabio rey Salomón declaró: "¡Vanidad, todo es vanidad!". Ni siquiera puedo hacer alarde de que soy particularmente vanidoso.

Estoy seguro, sin embargo, que gran parte de mi farsantería es una sobrecompensación. No tan sólo para compensar mi inseguridad, sino para sobrecompensar, para hipnotizarlos y hacerles creer que yo soy algo real y verdaderamente muy especial. ¡Y no lo duden! Durante muchos años jugamos con mi esposa juegos como estos: "¿No estás impresionada por mí? ¿Puedes acaso superar esto?", hasta que me di cuenta que siempre me azotaba contra un muro y que no podía
ganar. En esa época aún estaba interesado en la muy difundida necedad humana de que triunfar es importante, incluso un requisito.

Todo esto se reduce finalmente al fenómeno de la autoestima, del amor a sí mismo y de la autoimagen. La autoestima, como todos los fenómenos sicológicos, se experimenta como una polaridad. Una autoestima exagerada, el orgullo, la gloria, el sentirse de tres metros de estatura, se opone a lo apocado de sentirse abajo, abyecto, rechazado, pequeño. El héroe se opone al monje.

Aún debo leer la mayoría de los escritos de Freud. Lo que me asombra es el hecho de que, con toda su preocupación por el sexo, no haya visto la relación entre la autoestima y la teoría de la libido. Del mismo modo, Sullivan, que se especializa en el sistema de la autoestima, tampoco
vio la relación. La similitud entre ese sistema con la erección y la detumescencia de los genitales me parece obvia. La erección de la personalidad total que reluce de orgullo contrasta con la postura abyecta de sentirse por los suelos. La quisquillosidad proverbial de la casta solterona. En la vergüenza, la sangre corre hacia la cabeza y depleta a los genitales. En alemán, los genitales se llaman die Schamteile –las partes de la vergüenza.

En términos freudianos, podríamos llamar desplazamiento al comportamiento libidinal del sistema de la autoestima. Al mismo tiempo, podríamos aprovechar para entender algo de lo poco que se sabe acerca de las relaciones sicosomáticas. Es obvio que la erección es una función
primordialmente fisiológica, mientras que la autoestima es asunto de la "mente": a esa función (que aparece falsamente como un lugar donde ocurren cosas) la llamo fantasía o imaginería, crear imágenes.

Esto nos conduce directamente al ámbito de la filosofía existencial. Creo que una clarificación del problema existencial iluminará considerablemente el asunto de vanidad versus existencia auténtica; posiblemente, incluso nos indique un camino para salvar el abismo existente entre nuestro ser biológico y nuestro ser social. Como entes biológicos, somos animales; como seres sociales, representamos roles y realizamos juegos. Como animales, matamos para sobrevivir; como seres sociales, matamos por codicia y venganza, para obtener gloria. Como seres biológicos, llevamos una vida relacionada y cimentada en la naturaleza; como seres sociales, llevamos una existencia "como si" (Vaihinger: Philosophy of "as if "), en la que hay una confusión considerable entre la realidad, la fantasía y el fingir. Para el hombre de hoy, el asunto se reduce a la diferencia (y muy a menudo a la incompatibilidad) entre autoactualización y autoconcepto o actualización de la autoimagen.

En 1926 yo era ayudante del Profesor Kurt Goldstein en el Instituto para Soldados con Lesiones Cerebrales. Puede que hable más adelante sobre él. En este momento sólo quiero mencionar que Goldstein utilizaba el término autoactualización sin que yo lo comprendiera para nada. Veinticinco años después, cuando escuché a Maslow utilizar la misma expresión, aún no la podía captar, pero me parecía una cosa buena, algo así como un expresarse genuinamente uno mismo y, sin embargo, al mismo tiempo, algo que no se puede hacer deliberadamente. De ser así,
resultaría siendo un programa, un concepto.

Me tomó otros años más entender la naturaleza de la autoactualización en términos de la famosa frase de Gertrude Stein: "Una rosa es una rosa". La actualización del autoconcepto ya existía en Freud; por ejemplo, bajo el nombre de yo idealizado. Sin embargo, Freud utilizaba los términos
súper yo y yo idealizado indistintamente, como un malabarista. Son fenómenos absolutamente diferentes. El súper yo es la función moralística, controladora, que únicamente sería denominado un ideal por un ego cien por ciento sumiso. Freud nunca llegó al punto de entender el sí mismo (self). Se quedó en el ego. Incluso, la gente de habla inglesa encontrará otra dificultad para seguir el raciocinio de Freud: en alemán, "ego" es idéntico a "yo". En inglés, "ego" se acerca al significado del sistema de autoestimación. Podemos traducir "Yo quiero reconocimiento" por "Mi ego necesita reconocimiento", pero no así "Yo quiero un pedazo de pan" por "Mi ego necesita un pedazo de pan". A nuestros oídos, esto suena absurdo.

La autoactualización es un término bastante sencillo. Ha sido glorificado y distorsionado por los hippys, los artistas y, desgraciadamente, por muchos sicólogos humanísticos. Ha sido enunciado como un programa y una meta. Esto es resultado de la reificación, la necesidad de hacer una
cosa a partir de un proceso. En este caso, significa deificar y glorificar un lugar, ya que el sí mismo indica únicamente un "donde" de un acontecer, un sí mismo que debe ser contrastado (y que cobra sentido exclusivamente mediante este contraste) con lo otro (otherness).

Al decir "lo hago yo mismo", el yo mismo está actuando como indicador, es decir, nadie más lo está haciendo. En este caso, debe escribirse con minúscula. Una vez que se deifica escribiéndolo con mayúscula, toma el lugar de una parte –y de una parte bien especial–, la del organismo entero. Algo que se asemeja a la anticuada idea de alma o de la esencia filosófica como "causa" del organismo. Los opuestos, en este caso, son potencia y actualización. Un germen
de trigo tiene el potencial de llegar a ser una planta, y la planta de trigo es su actualización.

Ahora bien, autoactualización significa que el germen de trigo se va a actualizar a sí mismo como una planta de trigo y jamás como una planta de avena. Voy a tener que interrumpir aquí. Si este escrito llega a ser publicado alguna vez, probablemente el editor tendrá que sacar lo que sigue o
situarlo en su verdadero contexto.

Uno de mis mayores "problemas" es este afán de farsantearme. El otro "problema" es fumar y envenenarme a mí mismo. Éste puede esperar para más adelante. Cómo es, y cómo se relacionan la frecuente sensación que tengo de aburrimiento con el farsantearme, es lo que espero descubrir
en el transcurso de esta escritura. A menudo en las conversaciones pido aprobación, reconocimiento y admiración. Incluso muchas veces empujo o llevo la conversación a ciertos tópicos no tanto para ser brillante y lucirme, sino para hacer alarde del reconocimiento que yo, o lo que es lo mismo, la Terapia Gestáltica, está recibiendo. El aburrimiento a menudo me incita (¡véase cómo me desentiendo de mi responsabilidad en producir mi aburrimiento!) a ser antipático con las personas o hacer de "pájaro de mal agüero" o a flirtear y a realizar juegos provocativos. Esto va a requerir de mayor discusión y en un contexto diferente. Últimamente he encontrado un escape más constructivo al aburrimiento: sentarme a escribir. Sin la sensación de aburrimiento, seguramente no me sentaría aquí a escribir frases en el papel.

Esto se parece a lo contrario de ciertas investigaciones que hice en un hospital mental donde el aburrimiento era resultado del bloqueo de intereses genuinos. ¿Tendré que llegar ahora a la conclusión de que la autoglorificación es el interés genuino para el cual vivo, de que trabajo y me esclavizo en beneficio de la imagen del Gran Fritz Perls? ¿De que no me actualizo a mí mismo,
sino a un concepto de mí mismo? Esto, súbitamente, me parece tan ejemplar, y también "debeístico". La actualización del autoconcepto como pecado. ¿Me estoy volviendo puritano?
De modo que de vuelta a la "virtud" de la autoactualización y la realidad de la autoactualización.

Veamos qué pasa si llevamos al absurdo los ejemplos de los gérmenes del trigo y la avena.
Es obvio que el potencial del águila se actualizará al surcar el cielo, lanzándose en picada atrapando animales pequeños, y construyendo nidos. Es obvio que el potencial de un elefante se actualizará en su tamaño, su fuerza y su torpeza.

Ningún águila quiere ser un elefante; ningún elefante quiere ser un águila. Ellos se "aceptan" a sí mismos; se aceptan a ellos mismos. No. Ni siquiera se aceptan a sí mismos, ya que esto significaría posible rechazo. Se dan por sentado. No, ni siquiera es esto, ya que implicaría la posibilidad de ser otra cosa. Simplemente son. Son lo que son lo que son. ¡Qué absurdo sería si ellos, como los humanos, tuvieran fantasías, insatisfacciones y autodecepciones! Cuán absurdo sería que el elefante, cansado de caminar por la tierra, quisiera volar, comer conejos y poner huevos. Y que el águila quisiera tener la fuerza y el cuero duro de la bestia. Dejemos esto a los humanos: tratar de ser algo que no se es, tener ideales que no se pueden alcanzar, estar condenados por el perfeccionismo para estar libres de críticas, y así abrir el camino a la tortura mental sin fin.

La brecha entre el potencial que uno tiene y su actualización, por un lado, y la distorsión de esta autenticidad, por el otro, se hace evidente. El "debeísmo" (debe-ismo) mete su horrible cabeza. "Debiéramos" eliminar, desposeer, reprimir, negar muchas fuentes de cosas genuinas y agregar, representar, jugar a, desarrollar roles sin apoyo de nuestro élan vital, de lo que resultan comportamientos falsos en diversos grados. En vez de la plenitud de la persona entera, tenemos la fragmentación, los conflictos, la desesperación no sentida de la mente de cartón.

La homeostasis, el sutil mecanismo del organismo autoregulante y autocontrolante, se reemplaza por una manía controladora sobreimpuesta que socava el valor de supervivencia de la persona y la especie. Los síntomas psicosomáticos, la desesperación, la lasitud y el comportamiento compulsivo reemplazan la joie de vivre.

La brecha más profunda, durante largo tiempo arraigada en nuestra cultura, es la dicotomía mente/cuerpo: la superstición de que hay una separación, y al mismo tiempo una interdependencia, entre estas dos clases diferentes de substancia, la mental y la física. Una serie interminable de filosofías han sido creadas sosteniendo que es la idea, el espíritu o la mente los que causan al cuerpo (por ej., Hegel). En un sentido material, aquellos fenómenos o epifenómenos, como se han dado en llamar, serían el resultado o la superestructura de la materia física (por ej., Marx).

No es ninguno de estos dos casos. Somos organismos, no tenemos un organismo. Somos una unidad integral, pero tenemos la libertad de abstraer muchos aspectos de esta totalidad. Abstraer, no substraer, no despedazar. Podemos abstraer según nuestro interés, ya sea el comportamiento de aquel organismo o su función social o su fisiología o su anatomía o esto o
aquello. Pero tenemos que estar alertas y no caer en la tentación de tomar una abstracción como si fuera "parte" del organismo entero. Ya antes he escrito acerca de la relación del interés y la abstracción, de las apariencias y el surgimiento de guestalts. Podremos tener una combinación de abstracciones; podremos aproximar el conocimiento de una persona o de una cosa; pero nunca
podremos tener el darse cuenta (awareness) total de (hablando en términos
kantianos) das Ding an sich, la cosa en sí.

¿Me estoy poniendo demasiado filosófico? Mal que mal, necesitamos con bastante urgencia una nueva orientación, una nueva perspectiva. La necesidad de orientación es una función del organismo. Tenemos ojos, oídos y todo lo demás, para orientarnos en el mundo, y tenemos los nervios propioceptivos para saber qué está ocurriendo dentro de nuestro pellejo. El filosofar
significa reorientarse uno mismo en el mundo propio de uno. La fe es una filosofía que da por sentado el marco propio de referencia. El filosofar es un ejemplo extremo de nuestros juegos intelectuales. Pertenece esencialmente a la clase de los juegos de "calzar".

Posiblemente haya otros juegos, pero yo veo dos tipos de juegos que dominan muchas de nuestras orientaciones y acciones: los juegos de comparar y los juegos de calzar. Las abstracciones son funciones organísmicas, pero una vez que separamos a las abstracciones de su contexto, las aislamos, las convertimos en símbolos y datos, entonces se convierten en material para juegos. Tomen los juegos de palabras y los crucigramas como ejemplos de cuán lejos podemos llegar a separar las abstracciones de su contexto original. El libro más importante sobre juegos que conozco es El juego de abalorios de Hermann Hesse. Me parece muy sensato ver a Bach jugando con sonidos, formando tramas complicadas con los temas, devotamente involucrado en oraciones extáticas.

No puedo dejarme guiar por el dictum de que el juego es malo y la seriedad es loable. Los scherzos del maestro no son serios; sin embargo, de todos modos es sincero. Los cachorros están jugando. Pero, ¿aprenderían a cazar y a vivir sin tales juegos?

Estoy confuso:
Quiero jugar mi juego de calzar.
Alérgico como soy a las inconsistencias,
Desordenado como soy
En hábitos –mi pieza y mi ropa–,

Necesito del orden en mis pensamientos.
Relacionando trocitos y pedacitos a un todo,
Gestalt y Caos están luchando.
¿Qué otra cosa es entender?

Comencemos con el sexo,
Los muchos juegos que hombre y mujer
Y padres con sus hijos juegan:
Desde un tocar cariñoso, hasta violación y muerte;
Los muchos miles de tipos y matices
Pervertidos o normales;
Las torturas y los juegos delectables
El fin emerge con suficiente claridad:
La meta final es el Orgasmo.

No más control,
El ritmo aumenta.
La naturaleza no pensante tiene su modo:
Un acontecer sin los juegos.
Entregarse al unísono.
Un profundo retraerse del mundo
Y cerrar de una fuerte Gestalt.

Dos etapas están involucradas: esto es claro.
Una es hacer el amor de muchas maneras;
Y fornicar es la otra etapa.

Una es algo con miles de esplendores: sublime y sublimado;
Es un medio mediante el cual, como dice Dewey.

Semejanza con fuerza que explota.
Como animal la ganancia final se muestra.
La ganancia final es una calma feliz.
La "Nada" del Nirvana no se queda más que por un rato.
La Gestalt se cierra y la satisfacción barre
A través de los poros de piel y alma.
Pero la vida continúa. Otra necesidad, otro juego,
Emerge de un vacío fértil.

Un apetito, una tarea, una herida
Aún abierta, bien echada de lado por el sexo
Exige atención, clama por tus oídos.
¡Despierta y actúa!
¡Ya que la vida continúa, un arroyo interminable
De Gestalt incompleta!

La vida continúa, este libro también.
Aunque algunos días no escribo nada.
Mostré las pátinas anteriores a algunos amigos,
Porque estaba contento de qué, de la nada,
Súbitamente escribo al compás,
Sintiendo que trasciendo la seca descripción.
Como un nuevo estilo que viene.

Desde mencionar la música a quedarse en ritmo,
Jugando con palabras, y, sin embargo, al mismo tiempo,
Una imagen que se expresa a sí misma.
Una Gestalt total que se proyecta en el papel.

Tengo que escribir acerca de mí mismo.
Yo soy mi laboratorio.
La privacía de tus vivencias es desconocida para mí,
Excepto por revelaciones.

No hay ningún puente entre hombre y hombre.
Adivino, imagino, empatizo, sea lo que fuera que esto signi-
[fica:

Porque extraños somos y extraños nos quedamos,
Excepto para algunas identidades donde tú y yo
En semejanza nos amalgamamos;
O, mejor aún, donde tú me tocas a mí
Y yo te toco a ti.
Donde lo extraño se siente familiar.

La mayor parte del tiempo estamos jugando juegos
Y damos vueltas y vueltas como satélites
Evitando tocarse, chocar.
Aún estoy jugando autísticamente con ritmos de palabras,
Luchando para volver al tema relevante.

Yo quería discutir.
También quiero aprender
A escribir en verso.
No versos que rimen, sino que rítmicamente
Fluyan hacia abajo:
Arriba y abajo,
Que fluyan como el agua
Ondulando suavemente.
Igualmente prosa, para decir lo que quiere venir
A la mente y al corazón.
Ni ciencia seca,
Ni poesía.
Gestalt que surge de un fondo.
La vida viviéndose ella misma.
No muerte plástica.

Pero las palabras son sociales, ¿acaso no lo son?
Así es que trastabillando hacia abajo desde la vida propia,
Hasta palabras que juegan juegos de computación.

Sin embargo, jugar juegos con reglas severas
Me da apoyo y destreza creciente.
¡No juegos a ganadores que se mofan de derrotas!
¡Esto es demasiado fervoroso, cercano a la muerte!
El júbilo de nuevas maneras descubiertas,
Aprender nuevas maneras de ser,
Inventando lo que antes no era
O arriesgando palabras hasta ahora no pronunciadas.

"Descansa, Fritz.
Has hecho bastante.
Encontraste tu Zen, Tao y verdad.
A otros también, lo hiciste claro.
Crecimiento interminable de contienda honesta.
¿Qué más quieres?
¿Aún no es suficiente?".

No más voracidad, no más. Descanso pacífico.
Que se sienta quieto, no como cubos congelados.
Un descanso que se mueva desde adentro hacia afuera,
Desde afuera hacia adentro, en estilo rítmico.
Un péndulo que es como el tiempo.
Un corazón que late, se contrae y se va.
Contacto-retiro, mundo y yo mismo
En armonía suplemental.
"Ven, predícale a otros lo que quieres.
Quieres decir tú mismo y no el mundo.
Porque los espejos están donde supones;

Tú miras a través de la luz y la oscuridad de la ventana;
Te ves a ti mismo, no nos ves a nosotros.
Proyéctate, deshazte de ti.
Tú mismo empobrecido, recupera lo que es tuyo.
Conviértete en la proyección, juégalo hondo.
El rol de los demás eres tú mismo.

Ven, recupéralo y crece un poco más.
Asimila lo que has desposeído".
"Si tienes odio por ahí,
Esto eres tú mismo, aunque difícil de llevar,
Porque tú eres yo y yo soy tú.
Tú odias en ti lo que desprecias,
Te odias a ti mismo y crees que soy yo.

Las proyecciones son las cosas más malditas:
Te joden y te enceguecen,
Convierten lomas en montañas
Para justificar tu prejuicio.
Despierta a tus sentidos. Velo claramente.
Observa lo que es real, no tus pensamientos".

¿Pero qué es real? ¿Acaso uno lo sabe?
Ahora estoy estancado, eso sí que es seguro.
Aparecen los síntomas del impasse:
Confusión, pánico y lamento.
"Uno" no puede decidir: "esto" no fluye.
Prometo bienes, me defiendo.

Me quiero mover, pero pegado en el barro
No puedo levantar mis botas para avanzar.
Demasiado enamorado con el ritmo-flujo
Para dejar que predique el profesor.
Y separando fenómenos
Que son oscuros y necesitan perspectiva de luz
Para aclarar lo desconocido.
¿Qué es lo que sabemos de los juegos?
¿Cuál es el opuesto?
El rey Lear en escena no tiene reino.
Apenas abandona los telones shakespereanos, la corona de
[papel .

Tal vez es un atorrante borracho
Sin un cobre ni un hogar;
Pero el rey en el proscenio también está solo.
Sin un reino ni un hogar.
Entonces, ¿qué es real?, ¿qué es juego?
Pregúntenle a Pirandello, pregúntenle a Genet.
Ellos conocen la zona del crepúsculo,
Del juego y la verdad.
Puede ser esto,
Puede ser aquello,
Pueden ser ambos juntos.

Porque jugar tiene un doble objetivo:
Felicidad de crecer.
Niega el estancamiento
Que viene de igualdad e implosión.
Los clisés, esquemas que no cambian,
Están seguros y a salvo como la muerte.

El rigor mortis, rigor vitae
Son tan parecidos de muchas maneras,
Como Freud lo ha visto.
Freud también descubrió esta cosa estupenda:
Que el pensar es ensayar, hacer la prueba.
¿Pero para qué estamos ensayando?
¿Una obra de teatro, una acción? ¿Qué función?
Sin ensayar nos arriesgamos,
Somos espontáneos,
Impulsivos,
Listos para actuar sin cuidado
De peligros
Verdaderos o imaginarios.
Sin ensayar saltamos adentro,
Sin probar calor o hielo:
"Al diablo con las consecuencias".
A lo héroe

Con anteojeras para la supervivencia.
Pero la mayoría de nosotros somos distintos.
Temerosos de los riesgos, debemos asegurarnos

Que nada ocurra que perturbe
La segura rutina de nueve a cuatro.
Seguros, pagar cheques, relaciones fijas.
Nos hemos ensayado para roles sociales,
Con aprendizaje universitario y grados,
Comportamiento correcto para el éxito,
Trepando centímetro a centímetro
Por la escalera hasta llegar a la cumbre.

Hacemos el ruido más grande en esta tierra,
Malgastando fuerza con fines sádicos,
Juntando dinero que no necesitamos.
Una úlcera estomacal insinúa el apetito.
Una mueca reemplaza a la risa.
Relaciones mejores que en una amistad colocan
Un esfuerzo en nuestro actuar, recobrando en vano
Nuestra alma en la iglesia dominical
Y en las resoluciones de Año Nuevo.
Y hay otros lados de esto mismo:
El niño bueno es un badulaque rencoroso.

El limpio es compulsivo.
El débil hace un disparo a escondidas.
El solícito se torna en una peste intrusa.
Los sueños de la infancia convertidos en pesadillas
Para amargar nuestra existencia.
¿Qué es lo que hicimos? ¿Qué representación horrible
[siguió

De toda esa promesa regalada?
Doy por cierto que el espermio
Que gana la carrera entre millones de aspirantes,
Puede no ser el elegido.

Es posible que el óvulo elija su pareja.
(La mecánica no se aplica a la vida)
La vida es "un darse cuenta" de sus necesidades,
Son sentimientos que se auto apoyan. Cada célula elige,

Asimila nutrición del plasma.
Utiliza substancia de donde fabricar
La bilis, las hormonas o los pensamientos.
Tiene una mente, conoce su trabajo.
Tiene una conciencia social.
Su propia supervivencia está a tono y sirve
Al organismo total.

No así la egoísta célula cancerosa,
Que quita lo que las demás células
Requieren para su propia vida, una criminal
De micro vida.
Las células saben mucho más
De lo que creemos en nuestro arrogante computar.
El "darse cuenta-sintiendo" (que hemos perdido)
Está aún intacto, si lo dejamos ser.
El óvulo, por lo tanto, puede no aceptar
Al más ambicioso de los pretendientes.
Un matrimonio se perfecciona.

La unicélula comienza a dividirse, a proliferar.
El hombre potencial, autoactualizante como hombre naciente,
Recibe apoyo, sí, todo el apoyo correcto.
En el vientre de la madre.
El alimento, el calor, el oxígeno.
Las piedras para construir están ahí,
Para estructurar planes predeterminados por genes.
Puede nadar, escucha, da pataditas,
Para conseguir espacio vital,
Lebensraum donde movilizar sus músculos.

Un nacimiento doloroso, cambio tremendo:
Ningún refugio, calor u oxígeno.
Ahora tiene que respirar,
Porque la vida es aliento.
(El logos del aliento de la psique se llama sychologica).
La primera necesidad de apoyarse a sí mismo aparece.

Quieres vivir, entonces recobra tu aliento.
("niño azul" se le llama a este impasse,
Que sirve de modelo a muchos más tarde)
Porque la muerte vendrá si no se arriesga
Una respiración que se mantenga a sí misma.
Llora en el dolor, porque el llanto es aliento,
Para sobrellevar tu impasse
Y el crecimiento prosigue. Más auto
Apoyo, más auto apoyo, más auto apoyo

Reemplaza ayuda externa.
El apoyo desde afuera se retira.
Uno aprende a caminar y no es acarreado.
Uno juega con sonidos, luego palabras;
Comunicarse, expresarse a sí mismo.
Uno saquea el refrigerador si no es alimentado,
Uno escoge sus amigos, si el amor retrocede.
Uno gana su pan, forma ideas propias
Y toma su lugar entre sus iguales.

Ahora estás crecido.
Respondiendo a la existencia,
Sin ser una carga para los demás,
Ni un neurótico que exige
Apoyo de fuentes externas.
Yo llamo neurótico a cualquier hombre
Que usa su potencial
Para manejar a otros.

En vez de crecer él mismo,
Toma el control, se pone maniático del poder
Y moviliza a amigos y parientes
Donde él es impotente
Para usar sus propios recursos.
Hace esto porque no puede soportar
Tales tensiones y frustraciones
Que van junto con el crecer.

Y además: arriesgarse es demasiado arriesgado
Y él es demasiado temeroso para un riesgo así.
Él piensa que está perdido sin ayuda,
Se lo traga a uno, lo envuelve, lo usa,
Sin atender a tus requerimientos.
Manejar a otros es un arte

Que él adquiere tempranamente.
Representa algunos roles, bien seleccionados,
Para dominar a otros que creen en él.
Forma un carácter que, impermeable,
Lo hace a uno creer que es genuino
Donde ojos expertos, bien acostumbrados a los trucos,

Descubren únicamente falsedad.
¿Qué juegos juegan nuestros pacientes?
¿Qué roles consideran?
Los más frecuentes son juegos de dependencia:
"No puedo vivir sin ti, querido".
"Eres tan grandioso, tan sabio, tan bueno".
"Tú resuelves mis problemas por un arancel,
O mejor aún, porque yo te gusto".
El juego "ay de mí" es también conocido
Por ser bien efectivo,
Para derretir un corazón que parece alejado
Y cruel y rechazante;

Echa a correr esas lágrimas de fácil fluir,
Mi hermosa gatita engañadora,
Hasta que se corra el maquillaje borroneando
Tu hermosura fotogénica.

El Chantaje es otro juego:
"Ahora te detesto, me voy a matar.
Seré redimido, pero tú tendrás
Una pésima reputación".
La transferencia es un lindo juego
Que puede ser jugado para siempre.
"Lo veo como mi padre, doctorcito,
Cariñoso e inteligente".
¡Lo que él ha hecho y ha dejado de hacer!
Lo que él debiera hacer y no debiera hacer!
Lo que recuerdo u olvido
¿Por qué me acosté con mi madre?
Estoy tendido en tu lindo diván
Durante años, décadas y siglos
(¡Si llegara a vivir tanto!)

Evitando tocarte y conocerte,
De modo que ambos juguemos imperturbados
Con símbolos, introspección y tabú.
Realmente estoy comenzando a divertirme.

Mecanismo de defensa del yo

by Karmaleonika on lunes, 9 de agosto de 2010

Son procesos psicológicos que protegen al individuo de la ansiedad y de la conciencia de amenazas o peligros externos o internos. Esta ansiedad o angustia es motivada por el peligro de que podamos ser destruidos. En tales circunstancias el "yo" -nuestra parte consciente- construye barreras que nos permiten rechazar ciertos impulsos o solucionar conflictos originados por la oposición de las exigencias del ello y el superyó.

Los mecanismos de defensa del Yo contra peligros intrapsiquicos son:

1.- La Represión: Consiste en impedir al impulso instintivo el acceso a la motricidad, pero al mismo tiempo mantener intacta la carga de energía. La satisfacción del instinto reprimido seria posible y placentera en si, pero inconciliable con otros principios y aspiraciones. Por ejemplo: Eres una mujer casada y otro hombre te gusta mucho que te gustaría tener sexo con el; pero sabes que no puedes hacerlo porque no es algo adecuado. Por una parte causaría placer y por otra displacer. Por lo tanto una condición indispensable de la represión es que el motivo de displacer adquiera un poder superior al del placer que produciría satisfacción. En el caso del ejemplo este motivo de displacer seria el respetar a su esposo y es superior al motivo del placer, el cual seria tener sexo con el hombre que le gusta. Y es por esa superioridad que la mujer no llega a tener sexo con el otro hombre.

La función de este mecanismo de defensa es rechazar y mantener alejados del consciente determinados elementos, mediante un esfuerzo continuo y permanente. Esto significa un constante gasto de energía y es por lo mismo antieconomico. Lo que la represión hace es impedir la actuación del instinto en el mundo exterior.

2.- La Regresión: Es el proceso mediante el cual el sujeto requiere gratificaciones instintivas, y si no puede obtenerlas en el nivel que ya ha alcanzado, regresara a una fase precedente donde antes había experimentado satisfacciones que fueron completas. Por ejemplo: Durante el periodo de evacuación en tiempo de guerra, pudo observarse en Inglaterra que los niños que ya habían aprendido a no orinarse en la cama volvían a hacerlo cuando eran separados de sus madres. Es decir, los niños regresionaron a una etapa donde el placer era producido por orinarse ya que no pueden obtener el placer de volver con sus madres.

La regresión puede ocurrir en cualquier periodo y por lo general se produce como consecuencia de una gran decepción o de un intenso temor, casi siempre temor consciente o inconsciente al castigo.

3.- El Aislamiento: Lo que se intenta mediante este mecanismo de defensa es huir de las situaciones de tensión. Ante una situación conflictiva se separa la situación misma de los sentimientos que provoca.

Por ejemplo; el caso de un hombre que sentía deseos conscientes de dar muerte a su padre (situación traumatica) y como síntoma de ese deseo sentía un gran temor hacia los cuchillos. Este miedo se debía a que inconscientemente vinculaba los cuchillos con su deseo parricida.

4.- La Anulación o Reparación: Es la utilización de un pensamiento, una palabra o un acto con la intención de borrar (anular) otro que lo precedió y resulta inaceptable. Es característico del estilo de funcionamiento obsesivo, y está en la raíz de lo que llamamos pensamiento mágico. Por ejemplo, un enfermo se ve impulsado a rezar en forma obsesiva durante una grave enfermedad de su madre; pero al terminar la plegaria se daba un golpe en la boca, acto con el cual pretendía anular el efecto positivo del rezo.

5.- La Formación Reactiva: Este mecanismo lleva al "yo" a efectuar aquello que es totalmente opuesto a las tendencias del ello que se quieren rechazar. Un ejemplo de esto es lo que sucedió en Estados Unidos cuando hubo un asesinato y las autoridades policiales confiaron la investigación del hecho a uno de sus mejores investigadores. Contrariamente a lo que cabía esperar, se registraron notorias anormalidad en la investigación, razón por la cual se le confió la tarea a otro investigador, quien, para asombro de todos, descubrió que el criminal era nada menos que su famoso colega, quien había cometido el delito en estado sonambulico. Como formación reactiva a sus tendencias criminales, este hombre se había hecho policía, pero al disminuir la intensidad de la censura, durante el sueño, las tendencias del ello pudieron descargarse en el mundo exterior y cometió el crimen.

También es bastante común el caso del hombre que por formación reactiva se hace bombero voluntario, como defensa frente a su piromania. De este modo, en un esfuerzo por crear formaciones reactivas como defensa contra los instintos se originan rasgos caracterologicos de distinta naturaleza; por ejemplo, si se lucha contra tendencias anales, se desarrollaran hábitos de limpieza, de orden y economía obsesiva, y si se lucha contra tendencias agresivas se caerá en una bondad indiscriminada y rígida.

6.- La Identificación: Es lo contrario de la represión. La persona establece aquí una relación entre ella misma y otro personaje o grupo (normalmente con más fama que la persona que utiliza este mecanismo) de forma que participa de la gloria de aquel y evitar sentirnos incompetentes. Se emplea a menudo como una forma de autodefensa en situaciones donde el sujeto se siente totalmente desvalido.

La identificación puede ser total o parcial. En un caso de identificación parcial, el alumno, por ejemplo, fuma en pipa, tal como lo hace el profesor, pero en una identificación total, estudia y mantiene una actitud general idéntica a la de su maestro.

7.- La proyección: Es el mecanismo en virtud del cual el sujeto atribuye a un objeto externo sus propias tendencias inconscientes inaceptables para su superyó, percibiéndolas luego como características propias del objeto. Es el caso de las personas que entrar a comprar algo con la idea de pagar de menos, si les es posible, y luego, fracasada la maniobra, salen y cuentan de nuevo el dinero para ver si los comerciantes no les han dado de menos en el vuelto. O el caso del nieto que en el Zoológico dice a su acompañante: "Vamonos de aquí, abuelito, pues tu tienes miedo a los leones."

8.- Cambio de un instinto por su contrario: El cambio de un instinto por su contrario consiste en la mutación del amor a un objeto por odio. Esto ocurre generalmente frente a una frustración e los requerimientos amorosos, y la crónica policial esta plagada de ejemplos. El titulo de rigor dice: "Un amante despechado mato de tres tiros a una joven."

9.- Vuelta del instinto contra el yo: Este es el mecanismo por el cual una carga afectiva agresiva, primitivamente dirigida hacia un objeto del mundo exterior, se vuelve contra el yo y algunas veces llega a destruirlo, tal como sucede en los suicidios. Pero lo mas corriente es lesionarse en vez de dañar a otro, lo que constituiría un acto de sadismo.

10.- La Sublimación: Es el proceso por el cual un instinto abandona su objetivo original, pues, por el principio de realidad, la satisfacción podría originar un displacer (castigo). De esta manera el instinto elige un nuevo fin, en relación con otro objeto, sea persona o cosa, que concilie las exigencias del principio de realidad y sel superyó y que tenga ademas un sentido plenamente aceptado por la sociedad.

Los instintos desexualizados buscan entonces fines culturales que pueden ser artísticos o científicos, o, en una esfera un poco menos elevada, oficio, industria, y todo lo demás que en conjunto forma lo que se denomina Civilización.

Los mecanismos de defensa del yo contra peligros extrapsiquicos son:

1.- Negación de actos y palabras: Puede decirse que la negación de la realidad constituye una de las tantas motivaciones básicas de los juegos infantiles en general, y en particular en el juego del teatro, tan común en la infancia.

Ejemplo típico de esto es "jugar al hombre", en el que los niños se ponen el sombrero, y el saco del padre, mientras las niñas juegan a la mama vistiéndose con los zapatos de taco alto, la cartera de su madre, y llegan a maquillarse en un intento risueño de ser como ella. Lo mismo pasa cuando las niñas juegan "a las visitas" y simulan llevar maternalmente en brazos a sus "hijos - muñecas" a la imaginaria casa de otras.

2.- La Negación en la fantasía: Se caracteriza porque el sujeto modifica, en su fantasía, una situación real desagradable, transformándola en otra que le resulte mas placentera.

Un ejemplo muy ilustrativo es el de un niño de siete años que se divertía con la siguiente fantasía: poseía un león manso que espantaba a todo el mundo, menos a el, a quien el animal dispensaba de su afecto. Obedecía fielmente sus ordenes y lo seguía como si fuera un perrito. El niño por su parte dispensaba sus mejores cuidados al león, al que cuidaba y alimentaba con celo.

Como se comprenderá, los mecanismos de defensa de este tipo solo pueden ser empleados en edades en que la facultad individual de observar la realidad tal como es, pues coexistir con una amplia libertad de la fantasía. Debido a ello ocurren en la infancia, y no en edades posteriores, en las cuales el sentido critico no permitiría la presentación de fantasías muy alejadas de la realidad. Por eso, precisamente una analizada que en su infancia fantaseaba con príncipes encantados que la hacían muy feliz, después, cuando adulta, fantaseaba con personas de buena posición económica o de elevada alcurnia, a las que deseaba encontrar en su camino para que la favorecieran con su amor.

3.- La Limitación del Yo: Es el abandono por parte del Yo de una actividad cuyo ejercicio le produce displacer por un motivo cualquiera.

Por ejemplo; un niño que esta dibujando al mismo tiempo que otra niña, y luego este niño interrumpe su actividad diciéndole a la niña que ella continuara dibujando sola. Esto sucede porque comparo su dibujo con el de la niña y se sintió incapaz de realizar algo igual; pero en vez de esforzarse por conseguirlo, prefirió renunciar desde un primer momento, limitando de esta forma las posibilidades de su Yo.

4.- Identificación con el agresor temido: Una forma de defensa bastante corriente y fácil de observar en la vida cotidiana de los niños y algunos adultos es la identificación que realizan específicamente con el objeto temido del mundo exterior.

Un ejemplo de esto es el de una niña que por miedo a los fantasmas no se atrevía a caminar por el vestíbulo oscuro de su casa. Una vez tuvo que cruzarlo y desde entonces fue capaz de atravesar habitaciones oscuras, pero mientras lo hacia efectuaba una serie de movimientos extraños- Por fin un día en que necesito animar a una hermana menor a que realizara la travesía, revelo la razón intima que tenia para hacer tales movimientos: "Haz como si tu misma fueras el fantasma que temes encontrar."

5.- Renuncia Altruista: En síntesis puede decirse que utiliza este mecanismo en lugar de emplear actividad en la obtención de los propios fines, una su energía participando en el destino de sus semejantes. En lugar de experimentar la vida en si mismo vive la vida de los demás.

Un ejemplo típico de esto es el de la hermana fea que pone sus afanes en procurarle vestidos elegantes y joyas a su hermana bonita para que ésta atraiga a un hombre y se case con el. Cuando la hermana linda sea feliz, lo sera ella también, pues la considerara como a si misma.

La renuncia altruista resulta ser un mecanismo defensivo por medio del cual se logra dominar la mortificación narcisista.

Esta posición se observa también en algunas madres que impulsan a los hijos a determinadas actitudes y actividades, situación que luego condiciona a ellos conflictos diversos.

Los "Amores Platónicos"

by Karmaleonika on jueves, 5 de agosto de 2010

¿Quien no tuvo alguna vez un amor lleno de ilusión, en el que solo la imaginación bastaba para hacernos felices? Aquellos idilios inalcanzables, perfectos, pero casi siempre imposibles, son los que se consideran "amores platónicos"

Según el psicoterapeuta del Instituto Peruano de Psicoterapia, Estuardo Yacolca, si se puede hablar de la existencia de ese tipo de enamoramiento. Dice que, en la mayoría de personas se dan etapas como la adolescencia. Sin embargo, también se pueden experimentar a cualquier edad.

"El amor platónico es aquel amor guiado hacia los ideales. Esos amores que, por diversas razones no pueden llevarse a cabo, no son reales. Por ejemplo, mi jefe, mi profesor; casos imposibles con los que no se puede tener contacto físico", señala el especialista.

La característica que tiene un amor de este tipo, en comparación con los normales, es que se da, primordialmente, de manera puramente espiritual, sin deseos físicos ni sexuales de por medio.

El psicoterapeuta afirma que lo sublime, la ternura y el afecto hacia esa persona ideal logran hacer feliz al individuo enamorado, que solo vive con la esperanza de, algún día, ser correspondido.

"A lo mucho, los que tienen un amor platónico pueden expresar lo que sienten a través de canciones, cartas o expresiones artísticas. Es la única manera en la que canalizan los deseos que no pueden concretar", agrega Yacolca.

Sin embargo los amores platónicos no solo generan sentimientos tiernos. La frustración y la decepción también son consecuencia de los mismos.

Según el especialista, las personas que experimentan estos amores fantasiosos son aquellas que son idealistas, introvertidas, románticas e inseguras.

"Nunca dicen lo que sienten a las otras personas. Algunas prefieres seguir viviendo de la imaginación por temor al rechazo", asegura Yacolca.

Esas personas, sostiene, quieren vivir amando eternamente a su "príncipe azul" antes de encontrarse con un "sapo real".

Un violador es...

by Karmaleonika on jueves, 10 de junio de 2010

Las personas que cometen un delito sexual no son, contra lo que comúnmente se cree, seres solitarios. En un estudio se apunta que casi la mitad de los detenidos entrevistados había dormido la noche anterior al delito junto a su mujer, después de dar las buenas noches a sus hijos. Tampoco son personas muy mayores, dado que la mayoría tiene entre 21 y 35 años, ni gente que suele vagabundear, ya que, siempre basándonos en este estudio, al ser atrapados casi todos los violadores tenían un empleo fijo.

Para muchos especialistas, una persona que decide violar a otra no es alguien "obsesionado" por el sexo ni busca la violación para procurarse placer sexual. Si viola, es porque ese acto representa para él la forma más acabada de sentir sobre otro el poder de una dominación física total y de una humillación psicológica extrema. Por eso, para el violador suele ser fundamental que la persona abusada esté siempre indefensa.

Además, los especialistas coinciden en que no hay un cuadro patológico preciso del violador, dado que no suelen ser enfermos mentales y sus historias clínicas no revelan un porcentaje mayor de patología psiquiátrica que los que se encuentran en la población en general.

Los estudios realizados sobre los violadores seriales han demostrado que suelen tener como característica en común una personalidad psicopática de base. Provienen en general de familias con serias fallas de crianza y en algunos casos, ellos mismos han sido violados cuando eran pequeños.

Los recuerdos de los violadores entrevistados se remontaban a padres y/o cuidadores víctimas de violencia conyugal; padres y/o cuidadores con adicción al alcohol; una asociación de desempleo con bajos recursos económicos para la satisfacción de sus necesidades básicas; haber presenciado violencia; y haber sido sometidos a abusos físicos, emocionales y sexuales entre los 6 y los 14 años.

Se señala que estas humillaciones les dejaron como secuela principal un gran odio y la necesidad de vengarse sobre otros tan indefensos como alguna vez lo fueron ellos. El problema es que, a diferencia de otras patologías, los violadores no suelen tener cura. No sólo por falta del tratamiento adecuado sino, más que nada, porque no sienten culpa por lo cometido. De hecho, los delincuentes de este tipo tienen un pronóstico reservado y requieren un cuidadoso tratamiento y un estricto control posterior dado el alto riesgo de reincidencia.

Hay que entender que la violación sexual es meramente un acto de poder. Muchos creen que es una agresión por placer sexual y no es así; en realidad, el violador lo que busca es someter, ofender, dañar y ultrajar a la víctima para ejercer de forma agresiva y perversa su propia autoafirmación.

Lau, un psicologo, apunta que el concepto de violación es pasar por encima del permiso y la intimidad de otro para llevar a cabo una agresión sexual, por cualquier vía esto es aún más repudiable cuando se somete a un niño indefenso física y emocionalmente y le destruye psicológicamente con secuelas graves para el resto de su vida.

La violación sexual no es únicamente el acto de la penetración, por los daños psicológicos ocasionados a la víctima; se considera violación o abuso deshonesto también el manoseo de niños en sus partes intimas.

Un violador puede ser cualquier persona que por lo regular pasa desapercibido, tienen un trabajo de bajo perfil y su imperiosa necesidad enfermiza los lleva a buscar actividades en donde puedan estar la mayor parte del tiempo con niños; no hay un patrón definido del violador en sí, incluso, los violadores seriales generan una especie de doble registro o de doble vida, donde por un lado llevan una vida social aceptable y, por otro lado, dan rienda suelta a sus bajos instintos.

Además, los casos de abuso sexual y violación ocurren en todos los niveles sociales, sin distinción de etnias ni de posición económica o de religión. En clases sociales bajas son los que más se denuncian y por esto son los que más se conocen; también existe un gran número de casos entre las posiciones socioeconómicas más altas, pero los mantienen ocultos y que pueden “arreglarlos” para que no transciendan.

Las explicaciones a la delincuencia sexual con adultos y a la delincuencia sexual con niños son de naturaleza distinta. En el primero de los casos la mayoría de las veces el delito consiste en una violación, lo que supone el uso de la fuerza o la intimidación de la otra persona con la finalidad de mantener una relación sexual. En el abuso sexual con niños, sin embargo, el comportamiento del adulto agresor hacia su víctima no suele ser violento, y lo habitual es que convenza al menor para mantener la relación.

En la delincuencia sexual con adultos existe, por tanto, un mayor grado de violencia. Así, se puede esperar que este tipo de delincuentes tenga un comportamiento y un estilo de personalidad más parecido al de personas encarceladas por agresiones y robos con intimidación.

Entre las características de las personas que cometieron violación sexual, se encuentran:
-Fue abusado sexualmente en su infancia o fue testigo de agresiones físicas entre los padres.
-Presencia de situaciones sexuales explicitas durante la infancia.
-Fue sometido a ver pornografía a temprana.
-Desarrollo de fármaco dependencias y/o alcoholismo.
-Problemas de pareja y matrimonio.
-Divorcio
-Insatisfacción sexual
-Hiperactividad sexual o promiscuidad

Amor de a tres

by Karmaleonika on domingo, 30 de mayo de 2010

"Para poder dejar a alguien tranquilo, realmente, hay que amarlo mucho". Esta frase congrega toda la problemática de las parejas en esta parte del mundo, pues es deporte favorito de quienes viven juntos el torturarse mutuamente impidiendo que el otro tenga anhelos de pequeña libertad, oponiéndose a que esta fuera de la casa a determinada hora, tratando de controlar sus movimientos e, incluso, revisando correos, celulares y documentos privados.

Quien es capaz de entender lo que es el amor simbólico tiene que admitir "la falta" como un elemento imprescindible entre los dos, es decir, que la pareja perfecta no existe, y nadie puede llenarnos totalmente. Por lo tanto, no puede pretender acabar con los deseos del otro, o tampoco aspirar a ser la única persona que exista en su pensamiento. Dado que es imposible colmar a plenitud a la pareja, solo nos queda dar lo que buenamente podemos y aceptar que el amor posible es dejar tranquila a la pareja, no frenar ni interrumpir sus ilusiones por crecer y progresar en el trabajo, su familiaridad o sus aficiones.

Por eso hoy se habla de un amor de a tres: el, ella y la "falta", que es la aceptación de que no soy su ídolo, su tótem, ni su Dios. Y con eso tenemos bastante.

Bienvenidos

by Karmaleonika on jueves, 27 de mayo de 2010

Siempre tuve la idea de crear un espacio dedicado a escribir mis conocimientos acerca de todo lo que se. Si, siempre tuve la idea pero jamas me animaba a darlo por hecho. Había uno que otro amigo que me lo sugería; pero en parte dudaba de mi capacidad. Hasta que por fin, hoy me digno a inaugurarlo.

Soy una estudiante del V ciclo de Psicología. Tengo interés por los temas relacionados a la filosofía, psicología, arte, etc. Y en este pequeño espacio iré dando a conocer algunos temas relacionados a los ya mencionados. Espero sea de gran utilidad. Y sobretodo espero que mucho de lo que se lee se aplique al día a día. Coherencia entre lo que se piensa, se dice y se hace.